Fotos de recién nacido en A Coruña: los primeros días

Cuándo hacer la sesión de recién nacido en A Coruña, cómo prepararla y qué pasa si se te pasó la ventana de los primeros días.

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Fotos de recién nacido en A Coruña: los primeros días

Casi siempre nos escribís igual: con el bebé de cuatro días en brazos, sin dormir, y un mensaje que empieza con "perdona el horario". Tranquilos, que aquí lo entendemos.

Y la pregunta suele ser la misma: ¿cuándo hay que hacer las fotos? Va la respuesta larga, la que damos por WhatsApp cuando hay tiempo de escribirla.

La ventana buena son los primeros diez o quince días

No es un capricho de fotógrafo. En esas dos primeras semanas el bebé todavía se pliega solo —esa postura recogida de cuando estaba dentro—, duerme profundo y se deja hacer. A partir de ahí empieza a estirarse, a estar más despierto y, sobre todo, a tener la piel más reactiva.

Si podéis, esos primeros días. La foto sale sola.

¿Y si ya se pasó?

Pasa mucho y no se acaba el mundo. Si tu bebé tiene ya tres semanas, o un mes, o mes y medio, la sesión sigue mereciendo la pena: lo que cambia es el tipo de foto, no lo que vas a sentir viéndola dentro de veinte años.

Con más semanas ya no buscamos la postura enroscada; buscamos otra cosa. Las manos de su padre sosteniéndole la cabeza. El primer bostezo largo. Vosotros dos mirándole con esa cara de no habernos enterado todavía de nada. Son fotos distintas y también son preciosas.

Y si te has plantado en los tres o cuatro meses, ahí ya entramos directamente en sesión familiar: el bebé sonríe, sostiene la cabeza y participa. Otro plan, igual de bonito.

Reserva antes de dar a luz (esto es lo importante)

Es el consejo más práctico de todo el artículo. Como la ventana buena dura diez días y nadie sabe el día exacto del parto, lo que funciona es avisarnos durante el embarazo, más o menos por la semana 34, y dejar la fecha abierta.

Funciona así: nos escribes con la fecha probable de parto, apuntamos esos días, y cuando nazca nos mandas un mensaje. Ahí cerramos el día concreto, que suele caer esa misma semana.

Si lo dejas para después del parto, puede haber hueco —muchas veces lo hay— pero vas a depender de la suerte. Y bastante tienes ya encima esos días.

Muchas familias lo encadenan con la sesión de embarazo: barriga primero, bebé después. Ver las dos juntas, colgadas en la misma pared, es de las cosas que mejor funcionan de todo lo que hacemos.

Cómo es la sesión: despacio y al ritmo del bebé

Esto es lo que más tranquiliza a la gente, así que lo decimos claro: manda el bebé. No el reloj, no el guion, no nosotros.

Si hay que parar a comer, se para. Si hay que cambiar el pañal tres veces, se cambia tres veces. Si se pone a llorar y necesita veinte minutos en brazos de su madre, esperamos los veinte minutos. Una sesión de recién nacido con prisa no sale bien, y no hay manera de arreglarlo después.

En nuestro estudio del Orzán subimos la temperatura antes de que lleguéis, cerramos el espacio —no coincidiréis con nadie— y trabajamos con luz suave. Hay un sofá para dar el pecho o el biberón con calma y sitio para dejar el carro, la bolsa y todo lo que se acarrea con un recién nacido.

Nada de posturas forzadas ni de esos montajes de bebé colgando de una rama. No nos interesan y no nos parecen necesarios: un bebé de una semana, con buena luz y en los brazos de sus padres, ya es la foto.

Qué llevar

  • Un body liso o un envoltorio de punto en tono neutro. Crudo, blanco roto, gris, tierra. Lo estampado se come al bebé.
  • Recambios. Dos bodies, dos pañales de más y una muselina. Va a pasar algo, siempre pasa algo.
  • Su comida, en el formato que sea. La sesión se para las veces que haga falta.
  • Ropa vuestra en tonos tranquilos, porque vais a salir. Aunque ahora mismo no os apetezca nada, vais a salir, y dentro de unos años esas son las que vais a mirar.
  • Algo que signifique algo: la mantita que tejió la abuela, el peluche que ya le habéis comprado, la pulsera del hospital.

Y no hace falta que traigáis atrezo. Lo del estudio ya está pensado para esto.

¿En el estudio o en vuestra casa?

Las dos cosas funcionan.

En el estudio controlamos la luz y la temperatura, y os quitamos de encima el "hay que recoger la casa". Para muchas familias con un recién nacido es, curiosamente, la opción más descansada.

En vuestra casa las fotos salen con vuestra cama, vuestra ventana, vuestra habitación a medio montar. Son más íntimas y más vuestras, aunque dependemos de la luz que entre por las ventanas. Si te apetece esta opción, dínoslo al escribir y lo vemos.

Los hermanos, los abuelos y el perro

Que vengan.

Con el hermano mayor, un truco que funciona siempre: hacer primero su foto con el bebé, en los primeros diez minutos, cuando todavía tiene paciencia. Después ya se aburre, y no pasa nada, porque lo importante ya está hecho.

Con los abuelos igual. Nadie se arrepiente nunca de tener esa foto —y sí se arrepiente mucha gente de no tenerla. Si tenéis dudas sobre cómo montar una sesión con niños de por medio, lo contamos con detalle en este otro artículo.

Si estás leyendo esto con el bebé encima

Escríbenos por WhatsApp cuando puedas, aunque sean las tres de la mañana. Contamos dos cosas: qué día nació y dónde os viene mejor, si el estudio o vuestra casa.

El resto lo organizamos nosotros. Estáis para otras cosas ahora mismo.

Estamos en Calle Orzán 94, en A Coruña, y trabajamos siempre con cita previa. Puedes ver más trabajos en sesiones familiares o escribirnos desde contacto.

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