Lo preparamos contigo
Nos dices la fecha, el nombre del evento y el sitio, y lo dejamos todo configurado: el muro, el QR y el archivo de las tarjetas de mesa listo para imprimir. Tú no tienes que tocar nada ni aprender ninguna herramienta.

Un QR en cada mesa. Los invitados suben lo que están viviendo desde su móvil y aparece al instante en una pantalla grande, delante de todos. Sin apps y sin registros. Al terminar, os lleváis el álbum entero en calidad original.

Así se ve el muro en la pantalla del salón — va alternando solo entre el mosaico y la foto a pantalla completa.
El recuerdo de la fiesta se construye solo, con la mirada de cada invitado.
“Luego me pasas las fotos, ¿eh?”
Y no llegan. O llegan tres semanas después, comprimidas en un grupo de WhatsApp donde ya nadie mira. Cada boda genera cientos de fotos desde el lado que el fotógrafo no puede ocupar: la mesa, el corrillo del baño, el último baile. Ese material existe, pero se pierde.
El muro de fotos lo recoge mientras pasa. Y de paso convierte la pantalla del salón en algo a lo que la gente vuelve toda la noche.
Nos dices la fecha, el nombre del evento y el sitio, y lo dejamos todo configurado: el muro, el QR y el archivo de las tarjetas de mesa listo para imprimir. Tú no tienes que tocar nada ni aprender ninguna herramienta.

Se abre en su móvil, sin descargar ninguna aplicación ni registrarse. Ponen su nombre, eligen la foto y listo. Da igual que tengan iPhone o Android. Te pasamos el archivo de las tarjetas de mesa con el QR, listo para que lo mandes a imprimir donde prefieras.
Cada foto salta a la pantalla del salón con el nombre de quien la subió. La gente se acerca a mirar, se busca, se ríe. Se convierte en un punto de encuentro más de la fiesta.

Todas las fotos que subieron vuestros invitados, en calidad original y en un solo archivo. Nada de perseguir a nadie por WhatsApp al día siguiente.






El invitado escanea y sube. Punto. La barrera de entrada es cero, que es justo lo que hace que la gente participe.
Suban diez personas o doscientas, el precio no cambia. Nadie se queda fuera por el número.
La pantalla lleva el nombre de la boda o del evento. Nada de publicidad de terceros por medio.
Te pasamos el archivo con el QR del evento, listo para llevar a imprimir, para que haya una tarjeta en cada mesa desde el primer brindis. De la impresión te encargas tú.
No hace falta una pantalla moderna: con un portátil o un pequeño reproductor por HDMI se ve en cualquier televisión del salón.
El muro va en la nube: solo hay que dar conexión a la pantalla. Cada invitado sube con los datos de su propio móvil.
Estamos pendientes del muro durante todo el evento. Si algo no encaja, desaparece al instante; y si preferís revisarlo todo antes, se activa la aprobación previa y listo.

Lo que ningún otro muro de fotos tiene: en bodas y fiestas se pueden activar las Conexiones, un juego elegante entre invitados. Se descubren, hacen match y —al conectar— desbloquean su Instagram y su WhatsApp para seguir hablando, y se llevan un polaroid del recuerdo con vuestro nombre. En eventos de empresa se convierte en networking.



Solo +18 · Totalmente opcional · Se activa evento por evento
El recuerdo de todos, no solo el del fotógrafo
Cenas, presentaciones, aperturas y congresos
Comuniones, bautizos, cumpleaños y aniversarios
Festivales y cualquier cita con mucha gente

Nosotros somos, antes que nada, un estudio de fotografía y vídeo de boda en A Coruña. El muro es un extra que añadimos a la cobertura cuando la pareja quiere que la fiesta también quede contada desde dentro. Si estás organizando el día, quizá te venga bien nuestra guía de localizaciones para fotos de boda en A Coruña o echar un ojo al portfolio.
Dinos la fecha y el sitio y te contamos cómo quedaría, con presupuesto cerrado y sin compromiso. Se puede contratar suelto o junto a nuestra cobertura de boda.
Todas las fotos en calidad original al terminar · Invitados ilimitados