Fotografía de producto
Es la petición más habitual y la que más se nota en las ventas. Hay dos maneras de hacerla y casi siempre conviene tener las dos: la foto de catálogo —el producto limpio, sobre fondo neutro, recortable, pensada para la ficha de la tienda online o para un marketplace— y la foto de ambiente, con el producto en uso, dentro de una escena que cuenta cómo es tenerlo.
Esto lo hacemos en el estudio del Orzán, con ciclorama y luz controlada, y eso importa más de lo que parece: significa que la serie entera sale coherente, que el blanco es blanco de verdad y que la foto número cuarenta se parece a la primera. Si el producto es grande o no se puede mover, vamos nosotros. Lo contamos entero en fotografía de producto en A Coruña.